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¿PORQUE NO TENGO FE ?


































No tengo fe - ¿ porque no tengo fe ? -  porque nadie me explica el Evangelio, ni los sacerdotes,ni los pastores, ni los ministros y menos aún los catequistas, y la fe viene del Evangelio, y por otra parte, nadie que sirva a los intereses de una organización o institución puede desarrollar la fe ni conocer los misterios del Evangelio, porque no podrán evitar anteponer los intereses de la organización o institución a quien sirven, un sacerdote no actúa libremente, es simplemente un soldado que obedece ordenes de sus superiores, no es libre, no decide libremente,  y nunca dicen " vete, tu fe te ha salvado" - Y las instituciones y organizaciones religiosas te esclavizan con sus reglas, dogmas y normas. no te dejan libre.
 
Ellos solo hacen discursos, disparan sus ideas dirigidas a beneficiarse  ellos y no a los que buscan el conocimiento de Dios,  ya que si lo tuvieran no harían lo que hacen, sabrían con toda seguridad lo que les espera,
 
No tengo amor, ¿ porque no tengo amor ? -  porque no tengo fe - la fe la obtenemos por medio del Evangelio, la fe engendra la esperanza y la esperanza engendra la caridad, la compasión y la misericordia, que son productos del amor Divino,  - no el amor falso del sexo o la hipocresía de decir lo que no hacen ni moviendo un dedo
 
Si no tengo amor nada soy,  aunque hable la lengua de los ángeles, aunque crea tener fe como para mover montañas, aunque arroje mi cuerpo a las llamas.
 
El verdadero amor, es Dios,  pero yo no soy Dios, pero Dios, quiere regalarme su Espíritu Santo,  y únicamente con su Espíritu puedo conocer a Dios y amar a Dios y a mi prójimo,  pero sigo sin entender el Evangelio porque nadie me lo explica,  como lo hizo Felipe con el eunuco -
 
Felipe y el etíope  - Hechos de los apóstoles 
8:26 Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto. 
8:27 Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope, eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, 
8:28 volvía sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. 
8:29 Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. 
8:30 Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? 
8:31 El dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él. 
8:32 El pasaje de la Escritura que leía era este:
Como oveja a la muerte fue llevado; 
Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, 
Así no abrió su boca. 
8:33   En su humillación no se le hizo justicia; 
Mas su generación, ¿quién la contará? 
Porque fue quitada de la tierra su vida. 
 
Pregunto;   ¿ a que organización o institución servia Felipe el apóstol ?  a ninguna- a felipe como a los veraderos apóstoles, los guía el Espiritu Santo, el Espíritu de Dios.
 
 
(Lc 8.16-18)
 21 También les dijo: "¿Acaso se trae una lámpara para ponerla bajo un cajón o debajo de la cama? No, una lámpara se pone en alto, para que alumbre.
22 De la misma manera, no hay nada escondido que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a ponerse en claro.
23 Los que tienen oídos, oigan."
24 También les dijo: "Fíjense en lo que oyen. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les dará a ustedes; y les dará todavía más.
25 Pues al que tiene, se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará."




















Comentarios

No tengo fe, motivo por lo cual ¡Creo en Dios! Los científicos, los sociólogos y los humanistas, incluyendo a los teólogos y filósofos, han perdido el sueño, pero no el entusiasmo, ni la curiosidad, por entender y explicar de dónde venimos y hacia dónde vamos. Para ello, los científicos han desarrollado inteligentes teorías respaldadas por solidas evidencias, a fin de explicar no solamente el origen de la energía y de la materia, sino también de la vida. Por otro lado, los humanistas y los sociólogos han entretejido exquisitas teorías respaldadas por cuantiosos silogismos, a fin de explicar el origen y el destino de la existencia. El ser humano, sea científico, humanista, sociólogo o lego, se ha dado cuenta que es una unidad viviente integrada por cuatro vertientes: física, mental, espiritual y social. Los científicos, mayormente se han dedicado a descubrir los secretos de la física y de la biología, mientras que los teólogos y los filósofos se han enfocado en descubrir los secretos del alma y de la mente. Los científicos se han condicionado para someterse a los rigurosos métodos de la observación y de la experimentación, con el fin de descubrir las verdades del mundo natural. Mientras que los teólogos se han condicionado para someterse a las premisas de la filosofía y a las reglamentaciones de la religión, para intentar descubrir los secretos del alma. Tratando de integrar el microcosmos de las partículas sub atómicas con el macro universo de las galaxias, los científicos han acuñado novedosos términos como: teoría, quántica, relatividad, agujeros negros, y algunos otros vocablos como evolución, azar, agnóstico o ateísmo. Por otro lado, procurando integrar el cuerpo con la mente y el alma, los humanistas, sociólogos, filósofos y teólogos han acuñado curiosos temimos como: ego, súper ego, liberación, religión, indulgencia, proletariado, purgatorio, rapto o iglesia. Los científicos procuran fundamentar sus postulados en hechos y evidencias (Facto), mientras que los teólogos procuran basar sus postulados en creencias (Fe). Por lo tanto, podríamos afirmar que Facto es sinónimo de Ciencia y que Fe es sinónimo de Religión. La mayoría de los científicos creen que todo existe sin necesidad de un creador. En otras palabras, creen que todo proviene de la nada. Además, creen en la teoría de la evolución de las especies, y para esto, los científicos se amparan en las contundentes evidencias procedentes de los estudios de Darwin y de la genética moderna. En este sentido, los científicos creen que el hombre procede de un jardín zoológico, y no de un jardín edénico. Por otro lado, los teólogos están divididos en sus creencias. Algunos teólogos creen que el ser humano procede del jardín edénico y otros de una combinación de jardines. Tan rigurosos y reglados son los postulados de la ciencia, que casi seria un imposible hacerle creer a un científico serio, que un preciso reloj de pulsera sea el fruto de una generación espontanea, o que un macizo reloj de pared sea el resultado de una remota explosión ocurrida en Suiza hace millones de años atrás. NO, el científico no lo creerá, ni lo aceptará, porque para él será muy sencillo demostrar con hechos (facto), que esos relojes fueron construidos por algún experto relojero de aquel pintoresco país. Para creer que la existencia de un reloj es el resultado de la casualidad, se necesitaría de muchísima FE, y la fe es religión, no ciencia. Si para creer que un simple reloj se auto-creo, se necesita mucha fe, para creer que el complejo universo y la vida se auto-creó, se necesitará muchísima más fe. Por otro lado, para creer que un reloj fue creado por un experto relojero, no se necesita nada de fe. Tampoco se necesitará ni siquiera una pizca de fe, para creer que el ultra complejo universo y el ultra sofisticado reloj biológico de una célula vegetal o animal, fueron creados por un experto y supremo relojero. Por eso, porque soy un científico serio y porque no tengo fe, creo en un súper y extraordinario creador. A ese maravilloso e inteligente creador, científicamente lo voy a denominar con el nombre de Dios todopoderoso, por ser la energía creadora que llamo los mundos a la existencia (E=M.C2). La ciencia tradicional tendrá que demostrar que Dios no existe, antes de descartarlo. Los verdaderos científicos observan asombrados en sus laboratorios como los cielos cuentan la gloria de Dios y el universo anuncia la obra de sus manos. Los verdaderos científicos, con humildad científica, maravillados demuestran en sus laboratorios, que es imposible que nada sea objeto de la causalidad, sino el resultado del seguimiento de protocolos y métodos científicos inteligentemente pre diseñados. Son innegables los extraordinarios aportes realizados por ilustres científicos como: Hipócrates, Arquímedes, Tolomeo, Galeno, Avicena, Copérnico, Agrícola, Galilei, Kepler, Pascal, Newton, Franklin, Volta, Dalton, Avogadro, Faraday, Mendel, Pasteur, Nobel, Koch, Rontgen, Edison, Pavlov, Curie, Einstein, Fleming, Fermi, Pauling, Salk, Crick, Watson, Hawking, Glashow, y muchos otros. También son innegables los extraordinarios aportes de ilustres teólogos como Moisés, David, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Pablo, Lucas, Juan o Lutero. Sin embargo, ni la ciencia, ni la religión, han podido solucionar los problemas de la naturaleza humana: dolor, muerte, maldad, violencia, angustia, soledad, sufrimiento, remordimiento, agotamiento, injusticia, o explotación. Solamente el creador de la vida tiene poder para redimir el alma de la profundidad del dolor y de la desesperanza, impregnándola de amor, gozo, perdón y paz. De manera que ni la inconmensurablemente grande fe de los científicos agnósticos o ateos, ni la macroscópica fe de los teólogos religiosos, ha logrado solucionar el problema de la naturaleza humana. ¿Por qué? Porque la fe es religión. La religión no salva. Dios salva. La fe humana es presunción, únicamente la inconmensurable e indescriptible fe de Jesucristo en su Padre, nos salva. No nuestra insignificante y ultramicroscópica fe en él. De hecho, un día los discípulos le dijeron a Jesús: Señor auméntanos la fe (Lucas 17:5). Entonces Jesús les respondió: ¿auméntanos la fe?..., pero si ustedes no tienen nada de fe. Si tuviesen fe, aunque sea del tamaño de una microscópica semilla de mostaza, podrían mover un árbol o una montaña de un lugar a otro (cf. Lucas 17:6, Mateo 17:20). Y hasta ahora, nadie ha podido mover un árbol, ni menos aun una montaña. ¿Por qué? porque la única fe que mueve montañas, es la fe de Jesús, no nuestra fe en él. Nuestra fe en la fe de Jesús, es nuestra única esperanza. Por eso, porque no tengo fe, creo que Dios es el único creador y redentor de la vida física, mental, espiritual y social. La ciencia de las ciencias es el plan de la creación y el plan de la redención en Cristo Jesús. El es la ciencia de las ciencias. Sería un gran atropello a la razón y una grosera afronta al tesón, sugerir que la elegante y contundente formula (E=m.c2) es el fruto de la casualidad, y no de la genialidad. Nadie osaría sugerir que esta extraordinaria contribución de Albert Einstein es el simple resultado de una caótica colisión ocurrida entre lápices, cuadernos, números y letras, negando de esta manera que sea el resultado de una mente prodigiosa y de un genio creador, que dedicó su vida e intelecto al estudio, observación y experimentación de las leyes que rigen el micro y macro universo. Sin embargo, muchos científicos niegan con osadía que las leyes y formulas que rigen el universo y la vida, sean el resultado de una mente prodigiosa y creadora. Muchos científicos caen postrados para rendirle pleitesía a la madre naturaleza para luego erguirse orgullosos para negar al Padre celestial. La ciencia tradicional, la humanística y la sicología, incluyendo a la teología convencional y a la filosofía, son disciplinas horizontales. La ciencia de la ciencias es una disciplina vertical, donde todo depende de un creador y sustentador: Dios. Necedad, es la ciencia sin Dios. Humanoide, es la humanística sin Dios. Sociópata, es la sociología sin Dios. Sicópata, es la filosofía sin Dios. Metal que resuena y címbalo que retiñe, es la teología sin Dios. Dios es la única energía creadora y Dios es la única energía redentora del universo y de la existencia. Dios es la única fuente de la energía, de la materia, y de la vida. La caída de nuestros primeros padres indujo a descubrir la desnudez, el sufrimiento y la muerte. La caída de una manzana indujo a Newton a descubrir la fuerza de la gravedad. La caída de polen indujo a Einstein a descubrir la micro poesía de las partículas y la macro epopeya del universo. Las gotas de sangre que cayeron de la cruz indujeron a descubrir el amor, la gracia, la misericordia, la reconciliación, la redención y la vida eterna en Cristo Jesús. La ciencia de las ciencias es el plan de la redención. Jorge R. Talbot Biblical Research Society 1. El encanto de la física. Sheldon L. Glashow . Metatemas, 1995. 2. Las Sagradas Escrituras fueron escritas para el Mesías. Jorge R. Talbot. Lulu ed., 2011.

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